sábado, 5 de septiembre de 2009

Angel del infierno- part II

Estaba mirandome fijamente, con sus ojos clavados en los mios, sin pestañear tan siquiera. Tenía el pelo de un color castaño oscuro, tan tiesos que pensaría que llevaba un bote de gomina en la cabeza. Sus ojos eran oscuros, no llegaban al negro pero rozaban el castaño oscuro, tenía unas pupilas grandes, sus ojos eran hermosos, un monton de largas pestaña los envolvia. Su nariz perfecta, ni muy grande, ni muy pequeña, simplemente perfecta. Su boca era normal, labios jugosos y medianos los cuales tentaban a ser besados. La forma su cara era totalmente varonil, mas cuadrada que redondeada, con todas sus líneas marcadas y una perfecta mandíbula.
Vestía de negro al igual que yo, una camisa negra con bolsillos a los laterales y pantalones vaqueros negros con unos zapatos a juego bastantes formales. Tenía un cuerpo grande, era musculoso por lo que si camisa dejaba ver, se le pegaba al cuerpo como un iman atrae a un hierro. Su estatura oscilába entre el metro ochenta y el metro ochenta y algo.
Se bajó de la tumba en la que estába sentado y se hacercó a mi. Sus pasos eran rápidos pero a la vez detonaban algo de chuleria, que por otra parte tiene su encanto. Cuándo me dí cuenta el ya estaba enfrente mio y me miraba con ojos curiosos. Mi boca estaba entreabierta por la impresion de tener a un ser tan increiblemente guapo, cuánde cerré la boca el sonrió con cierto tono de burla.
-Hola-dijo a la vez que me estendía su mano.
-Hola- le respondí de igual manera tendiendole mi mano. Que sudaba por mi nuevo sentimiento de nerviosísmo.
-No te ofendas, pero no eres muy habladora. ¿Te gustaría que nos conocieramos?- su pregunta me tomo por sorpresa, y volví a a abrir la boca.- ¿Vas a contestar o prefieres cerrar la boca antes de que te entre una mosca?- aun seguía en mi asombro viendo como un dios me estaba hablando a mí a la rara, y encima quería conocerme.
-Esto...verás, es que yo no soy muy buena compañía y tampoco me gusta estar con gente, me gusta más la soledad y...
-Pues a mi me da iguel que no te guste estar acompoañada y esas chorradas, pero yo quiero conocerte y lo haré- vale si antes había estado asombrada, ahora estaba furiosa. ¡Pero que se creía ese! Ni siquiera me conocía.
-Fijate que pena, yo no tengo intención alguna en conocerte, asiq eu vete a molestar a otro a otra parte ¿quieres?- me volví a tumbar y cerré nuevamente los ojos, Pero de repente noté que algo se movía a mi lado y se me ocurrió abrir un ojo.
-¡Ahh!¡¿Que haces quí?!¡¿Estás loco?!- le grité, mientras me ponía de pie.
-¿Estás loca? deja de gritarme, solo me he tumbado a tu lado.-tenía una sonrisa de oreja a oreja.
-Mira me voy a mi casa y dejame en paz-me dirigí andando hacia la salida, cuando escuche.
-Hasta mañana Mel, ¿o prefieres Melissa?-al girarme, el ya no estaba. ¿Pero como sabía mi nombres?

2 comentarios:

  1. What??!!??!?!?!?!?!!
    Solo esto!!!??? vero,kero mas :( solo escribistes una descripcion!!!!!!!!!!!, no tades en escribir el siguiente, y pon mas jugo.(q te enrrolles algo mas ) =D hablamos mañana
    besos!!!!!

    ResponderEliminar
  2. mmmmm..... Me ha gusta mucho cuando el se acuesta a su lado en la tumba =D , ya vere como sigue.
    chao wapa :)

    ResponderEliminar