M i único hogar siempre fue el cementerio. Pensareis que no soy una chica normal y haceis bien en pensarlo, puesto que no lo soy. Una simple chica marginada por todos, sin amigos, ni familia con la que poder contar. Solo un mugroso cementerio donde poder derramar lagrimas de sangre sin ser juzgada por nadie, ni nada.
Desde la infancia exprese mis opiniones sin imortarme las consecuencias, acto que me dio bastantes quebraderos de cabeza, debo añadir. Las profesoras no podían soportar mis contestaciones ni comentarios. Los demás niños no podían soportar simplemente nada.
Al volver a casa siempre era lo mismo, él pegaba a mi madre, ella lloraba y yo hacía oidos sordos. Solo era una niña. Hasta que crecí y nunca más volvió a intentar aquello.
Me acuerdo que era invierno y hacía frío, yo volvía del instituto, era el último día de mi sufrimiento y el de esos malcriados. Cuándo abrí la puerta pude ver como ese cerdo arrogante estaba tirado en el sofa y mi madre en la cocina. Nada mas entrar él me ddedico unas agradables palabras:
-¡Vaya Lucy, mira a quién tenemos aqui! si es la zorra de tu hija. Veo que ya has terminado. ¿Ahora que vas a hacer? ¿lo mismo que tu madre?- dio un trago a una sustancia verdosa que traía en su vaso, lo cual me produjo arcadas. El muy capullo se pensaba que mi madre se prostituia para llevar dinero a casa, puesto que él no movia su asqueroso tarsero de casa en todo el día, pero se dedicaba durante horas a marcar productos en un supermercado.
Sin decir nada más, se volvió sentar en el sofá y continuo viendo un programa cutre de la tele. Mientras que yo me encaminaba a la cocina ara saludar a mi madre, ví en el suelo una mancha de un color rojizo, lo cual deducí que ese tipo había vuelto a golpear a mi madre. Al entrar ella se encontraba preparando la cena. Solo le dí un beso en la mejilla y me fui a mi habitacíon. Cuándo llego la hora de la cena, mi madre nos llamó y antes de bajar totalmente las escaleras, lo escuché:
-¿Te crees que esto es una cena?- él la miraba furioso y ella solo se mantenia callada, escuchando sus gritos y quejas. Tiró un plato al suelo y se rompío en infinitos pedazos, que quedaron esparcidos por el suelo. Sin pensarmelo dos veces, bajé donde estaban ellos y cojí el cuchillo. Él se dió la vuelta y me miró desafiante, mientras a mi madre se le escapaban unos ligeros sollozos.- ¿Te crees muy valiente ni niña? ¿ Que vas a hacer matarme? Já- se rio con ganas y toma mi fuerza salió disparada junto al cuchillo hacia su pecho. Se quedó estatico y de pronto calló al suelo. Mi madre pegó un grito ahogado y se arrodilló hacia él. Yo me senté en la mesa y comence a cenar. Recuerdo que la ambulancia llegó y se lo llevo, cuándo la policia nos empezó a interrogar, yo no dije nada y tampoco me enteré lo que les conto mi madre. Solo sé que la policia no hizo nada más y se largó.
Nunca supe nada mas de él, supongo que moriría, pero no me importa, despues d etodo el año que nos hizo, solo se merecia eso. La muerte.
M e encontraba paseando entre las tumbas, ya conocidas, pues me he pasado la mayor parte de mi vida aqui. Me senté en la tumba de un señor llamado Sean, el cual murió d eun infarto a los 78 años. Me tumbé y cerré los ojos, concentrandome en la suave brisa que corría por todos lados, revolviendome el pelo. Pero noté una presencia y cuándo abrí los ojos, lo ví.
jueves, 3 de septiembre de 2009
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Hola wapa!!!!!!! me a encantado tu primer capitulo de "Angel del infierno" espero leer pronto el siguiente capitulo!!!!.
ResponderEliminarbss , ya hablamos.
Hola vero como que blog cutre?????? esta genial me ha encantado el primer capitulo seguire leyendo pasate por el chat jaja bye bs
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